El concepto de religión tiene su origen en el término latino religĭo y se refiere al conjunto de creencias o dogmas acerca de la divinidad. La religión implica sentimientos de veneración y temor hacia Dios o los dioses, de normas morales para la conducta individual y social y de prácticas rituales, como la oración y el sacrificio para darle culto.
De acuerdo a su concepción teológica, existen distintos tipos de religiones. Las monoteístas son aquellas que se basan en la existencia de un solo Dios, creador del universo (como el cristianismo, el judaismo y el islamismo). Las politeístas, en cambio, creen en la existencia de muchos dioses organizados en una jerarquía o panteón (como el hinduismo o las antiguas religiones egipcias y romanas). También puede hablarse de las religiones panteístas que sostienen que el creador y los objetos creados constituyen una misma entidad (como el taoismo) y de las religiones no-teístas que no creen en la existencia de dioses absolutos o creadores universales (como el budismo).
Otra clasificación de las religiones surge de acuerdo a su revelación. Las religiones reveladas se basan en la presunta revelación hecha por un ente sobrenatural, que indica cuáles son los dogmas en los que se debe creer y las normas y ritos que se deben seguir. Las religiones místicas, por su parte, son filosofías de vida (no se define un sistema de creencias), mientras que las religiones naturistas tampoco definen un sistema de creencias, pero reconocen la existencia de deidades y de espíritus en las manifestaciones de la naturaleza.

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